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¡WELCOME ON BOARD!

¡WELCOME ON BOARD!

¡Enhorabuena, has conseguido el trabajo que tanto anhelabas!

Llega tu primer día de trabajo. Sientes esa mezcla de ilusión y nervios. Te recibe alguien de RRHH, te lleva al departamento del que formarás parte, saludas a tus compañeros/as y te sientas en tu sitio. A partir de aquí lo que haga la empresa y la acogida que te proporcione en las siguientes horas puede hacer que sea el principio de una relación duradera, de confianza y provechosa o, simplemente, el principio del fin.

Cuando un/a empleado/a se incorpora en una empresa, lo hace en un estado llamado luna de miel, dada la ilusión, ganas y alta predisposición de colaboración con la que entra esta persona. Es un momento sensible para la persona, de nervios e incertidumbre también, por lo que ser cercano y hacerle sentir cómodo en todo momento, es importante. Acompañar, por tanto, al/a nuevo/a empleado/a en sus primeros pasos es fundamental para que se sienta bien. Su motivación, su compromiso, su productividad serán consecuencias naturales de su bienestar en la empresa y con el equipo.

Son muchas las formas en las que se puede ayudar a alguien que empieza una nueva aventura profesional, dependerá, entre otras cosas, de la cultura, sector, estructura y/o recursos de los que pueda disponer la empresa, pero a continuación encontraréis algunas ideas:

Firma del contrato: esto le dará tranquilidad y le transmitirá seriedad por parte de la empresa.

Información sobre la empresa y sobre su funcionamiento interno: le puedes explicar su misión, visión y valores, el organigrama o los productos/servicios, así como el plan de formación, las herramientas de evaluación, el calendario laboral, o los beneficios sociales, etc. Es mucha información, si puedes recogerla en un librito, te lo agradecerá.

Pack de bienvenida: siempre hace ilusión. Material de oficina y, además, una taza, una camiseta, un calendario corporativo…son muchas las opciones que hay.

Tour por las oficinas: es importante que sepa donde se ubica cada departamento, que conozca a sus miembros y viceversa. No se acordará de todos los nombres, pero sabrá donde acudir cuando llegue el momento.

Ya en su departamento: su responsable toma el testigo, empezará a conocer al resto del equipo y su lugar de trabajo.

Comida con el equipo: es el primer día, no sabe si vais a comer fuera, si lleváis tupper…estará un poco perdido/a. Una buena idea es que bien el responsable, o bien todo el departamento, acompañe a comer al/a nuevo compañero/a.

Manual de procesos del departamento: de esta manera os adelantaréis y resolveréis muchas de las dudas que pueda tener.

Mentor/a para las 2 o 4 primeras semanas. Alguien de referencia que le guíe, a quien pueda acudir para aclarar dudas, y de quien pueda aprender a gestionar el trabajo de la forma más eficiente.

Simplemente aplicando alguna de estas ideas, la empresa conseguirá generar un impacto positivo en las primeras semanas del/a empleado/a. Su adaptación al nuevo entorno resultará más sencilla y agradable. Su motivación se incrementará y las ganas de hacerlo bien aumentaran de forma exponencial. El rendimiento y los resultados llegarán pronto. Será un win-win, el inicio de una gran relación.

Tras la luna de miel, el/la empleado/a entra en una fase llamada camina o revienta. Con un buen plan de acogida, muy seguramente decidirá seguir caminando de la mano de la empresa.

Escrito por Robert PérezRobert Pérez

Career Development Manager

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