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Tres Vidas, Tres Pasiones

Tres vidas, tres pasiones

Stephane Rodicq, PMO Digital Programs Manager: “Mi clave para poder comprimir tres vidas en una sola en 24 horas es la Comunicación”

Seco se queda el tintero para explicar la trayectoria profesional y personal de nuestro ganador del premio KLG a la “Comunicación”. Stephane Rodicq, a sus 43 años, deja perplejo a todo aquel que le escuche hablar acerca de su vida y de sus tres grandes pasiones: la electroacústica, el business intelligence y las energías renovables.

Pero empecemos por el principio, porque sí, Stephane también tiene uno, ¡y qué principio! Nacido en París, sus padres decidieron trasladarse a Cannes al poco de nacer Stephane y allí, a bordo de distintos botes y catamaranes y entre el glamour del festival de cine de la ciudad francesa, pasó los primeros 11 años de su vida. Esta excepcional infancia, donde no había escuela (puesto que era su padre quien le instruía) y sus casas flotaban encima del mar, marcaría mucho su carácter y su forma de entender y vivir la vida, de forma libre, sin ataduras, con facilidad e interés para conocer gente y relacionarse.

A los 12 años comienza una nueva etapa en Inglaterra y pisa por primera vez una escuela. Con un idioma hasta entonces desconocido para él, el inglés, fue adaptándose a la nueva forma de vida y a los 15 años ya despuntaba con el mejor expediente de la escuela.

Paralelamente a sus estudios preparatorios para acceder a la universidad (A levels), y motivado por tener un conocimiento global del entorno físico, se forma en Mechatronics, y tras obtener un OND (Ordinary National Diploma), empieza sus estudios de Ingeniería Eléctrica, Electrónica, Microelectrónica y Electroacústica en la Universidad de Brighton,  graduándose con honores (BEng hons). Simultáneamente es el presidente del Club de Surf de la Universidad y trabaja a tiempo completo (por la noche) como disc jockey en los clubes más grandes de Brighton.

Acabados los estudios revive su faceta aventurera y se marcha seis meses a la India para instalar placas solares en monasterios. Cuando vuelve a Inglaterra continua su formación en electroacústica trabajando en el desarrollo de I+D de una nueva gama de altavoces (Harbeth) junto al encargado de electroacústicos de la BBC. De esta experiencia, que empezó como becario, destaca que “tuve mucha suerte de aprender de esta línea de ingenieros especialistas en electroacústica que diseñaron los primeros altavoces como monitores de estudio como el Quad ESL57”.

Su especialización en electroacústica evoluciona desde el alquiler hasta el diseño de material de sonido. Una trayectoria que empieza sobre ruedas: “me compré un camión y empecé un tour por Europa haciendo bolos en distintos festivales, sobre todo, en Portugal, España, Francia y Alemana”. Es entonces cuando su inquietud por saber más le lleva a interesarse por la insonorización de los espacios con uso audiovisual. Se traslada a Barcelona y colabora en distintas organizaciones como Eslabom y Otherlabs asesorando a clientes en temas de sonido y acústica.

Como todo en la vida de Steph, un mundo se enlaza con otro, y la electroacústica le hace aterrizar en otra de sus grandes pasiones: las energías renovables. Participa en distintos proyectos relacionados con la generación de energía a través del deporte. Junto a otros compañeros organizan un festival en Barcelona, el “Hamaka Festival”, para promocionar el bienestar y la sostenibilidad en la ciudad, y donde los asistentes, mediante su pedaleo en la máquina “hamakina”, generan suficiente energía para que las bandas de música puedan tocar. Su implicación en este y otros eventos sostenibles le hace merecedor, en 2010, del premio “Green power prize” otorgado por el Ayuntamiento del distrito de Sants de Barcelona.

En 2012 regresa a Londres y da un giro radical a su carrera: deja los mundos de la electroacústica y las energías renovables para meterse en el terreno de lo que llegará a ser su tercera gran pasión: el business intelligence (BI). Durante los tres años y medio que está en la empresa Microstrategy, se traslada un tiempo a Washington para sacarse el certificado en Microstrategy MCD Platinum Engineer.

Tras este periodo decide volver a Barcelona, momento en el que entra a formar parte del equipo K-LAGAN. “En K-LAGAN entré como consultor de microstrategy pero con la posibilidad de cambiar más adelante al terreno de la electrónica, la electromecánica, así como ampliar mis conocimientos en el sector del BI”. Tal y como él mismo asegura, KLG le ofrecía la posibilidad de dedicarse a sus tres universos preferidos “me atrajo mucho de K-LAGAN el hecho de que en una sola empresa estuvieran todos mis mundos profesionales”.

Siempre activo en la búsqueda y propuesta de nuevas oportunidades, proyectos e ideas, es su gran capacidad de comunicación, proactividad, motivación y disponibilidad para colaborar siempre, lo que le ha hecho merecedor del premio KLG a la “Comunicación” 2015. Visiblemente sorprendido al escuchar su nombre durante la Gala de los Premios KLG, no duda en decir que “ganar el premio de Comunicación ha sido una experiencia muy gratificante y emocionante. Por un lado, el reconocimiento por el trabajo bien hecho proporciona un gran impulso de energía y, por otro lado, el reconocimiento oficial de mis esfuerzos confirma que la aportación que he hecho ha sido muy significativa y se ha apreciado, y todo ello me lleva a querer refinar más el arte de ser un buen comunicador.” a lo que añade “que se me haya otorgado este premio confirma que K-LAGAN y yo compartimos una filosofía fundamental: comunicar con propósito y entusiasmo para lograr resultados positivos”.

Y es que más allá de lo estrictamente profesional, Stephane utiliza los distintos canales de comunicación para satisfacer su sed de conocimiento y curiosidad. Utiliza las redes sociales para hacer contactos y conocer más acerca de sus tres mundos, que como él asegura “en general son tres mundos que no se cruzan mucho”, sin embargo, él ha encontrado la solución: “mi clave para poder comprimir tres vidas en una sola en 24 horas es la Comunicación”, aunque para ello deba renunciar a otras cosas, “sí, ser tan activo en redes sociales me roba el tiempo en el que se supone que debería estar durmiendo”.

Parece que con una trayectoria profesional tan intensa y con tantos intereses e inquietudes que satisfacer, no quede lugar para los aspectos más personales como la familia. Pero nada más lejos de la realidad. Stephane es padre de tres hijos, dos niños y una niña y, además, ¡de tres continentes distintos! Reef, de Reino Unido, Lhasa de Argentina y Malik de Palestina.

Queda claro que Stephane no ha desperdiciado las oportunidades que le han ido surgiendo a lo largo de su vida. Profesionalmente, ha ido conociendo distintos ámbitos y en todos ellos parece haberse sentido muy cómodo, algo con lo que él mismo bromea todo lo que hago me sale bien y así es muy difícil que me pueda enfocar en una sola cosa”. ¿Por qué renunciar a nada entonces?

Igual de cómodo parece sentirse Stephane en K-LAGAN, que ya desde su incorporación se sentía muy identificado con la filosofía de la empresa y, desde entonces, no ha dejado de demostrar su motivación por hacer crecer cada vez más las oportunidades de negocio de K-LAGAN.

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