La Entrevista, Amor A Primera Vista

La entrevista, amor a primera vista

Son muchos los artículos en los que se dan las pautas principales para superar positivamente una entrevista de trabajo. Cómo comportarnos, qué lenguaje verbal y no verbal debemos emplear, qué información tenemos que preparar previamente… en definitiva, cuáles son las claves para impresionar al entrevistador/a y ser el candidato/a seleccionado/a para el puesto.

Sin embargo, aunque estas claves deberían ser tenidas siempre en consideración, en según qué tipo de sectores, posiciones y circunstancias de cada empresa y proyecto, todo esto dista mucho de la realidad. Los/as reclutadores/as pelean por conseguir al mejor candidato/a para sus vacantes, basándose principalmente en los requisitos técnicos del puesto y la necesidad de su cliente, interno o externo. En este sentido, nos encontramos con el caso contrario, entrevistadores/as que deben impresionar a sus potenciales candidatos/asatrayéndoles para que quieran concederles un encuentro y así venderles, literalmente, una posición, un proyecto, una mejora para el futuro del trabajador/a y que, de esta manera, se plantee el cambio profesional que probablemente no estaba buscando.

En términos generales, en función del puesto que tengamos o pretendamos tener, en qué sector nos movamos y cuáles sean nuestras circunstancias personales, nos convertiremos en alguien que tendrá que ingeniárselas para convencer en un proceso de selección o, por el contrario, en alguien que acudirá a la entrevista para escuchar y dejarse seducir sin tener que esforzarse por impresionar demasiado. La percepción en ambas situaciones para los distintos interlocutores será muy diferente, llegando a tornarse incómoda y, en algunos casos, incluso forzada.

Tras un incontable número de entrevistas a lo largo de mi trayectoria y, habiéndome encontrado con las dos caras de la moneda, tengo muy claro que una entrevista se trata de una reunión mucho más simple de lo comentado hasta el momento.

Una entrevista de trabajo podría equipararse a una primera cita en la que ambos decidiremos, a partir de informaciones básicas pero determinantes, si tenemos aspectos en común y vamos a poder colaborar conjuntamente y a largo plazo. O, por el contrario, nuestro encuentro acabará en una conversación cordial en la que hemos visto que actualmente no encajamos.

La entrevista, amor a primera vistaEs por ello por lo que, aunque debamos seguir las pautas básicas de la entrevista (preparación, estudio del Currículum, explicación de la empresa y proyecto, vestimenta…) debemos plantearla de una manera menos protocolaria y simplemente conversar como dos personas que buscan objetivos comunes en una misma reunión. Siendo sinceros/as, abiertos/as, claros/as, mostrando lo que podemos ofrecer, nuestros intereses, limitaciones,… buscando ese feeling entre ambos, podremos transformar un momento que podría llegar a ser estresante, en uno mucho más relajado y con mejores resultados.

En este sentido, el proceso de venta y diferenciación debe darse en las dos direcciones. Como representante de la organización, voy a ofrecer toda la información relevante de la empresa y proyecto para que mi candidato/a decida decantarse por mí antes que por otras propuestas y, como candidato/a, mostraré también las fortalezas y habilidades que me diferencian de los demás.

No se trata de una relación de superioridad o inferioridad en uno u otro sentido, sino de una relación entre iguales que van a presentar lo mejor de si mismos para encontrar puntos comunes, siempre teniendo claros sus intereses y lo que buscan o esperan de la reunión.

Es decir, intentaré gustar al otro/a validando si también me gusta y encaja con lo que busco.

Es por ello que es importante mantener en todo momento la escucha activa y la capacidad de análisis; ser honestos/as, plantear nuestros intereses sin miedo, estar abiertos/as a nuevas propuestas y, si no coincidimos, quizás en un futuro nuestros caminos podrían cruzarse de nuevo.

Tanto si eres entrevistador/a como candidato/a, mi consejo es que, aunque sigas las pautas básicas de la entrevista y persigas tus objetivos, te reúnas manteniendo la mente abierta, sin miedo a salir de los protocolos, a preguntarle al otro/a qué quiere y qué piensa de tu propuesta, a mostrarte de una forma sincera y cercana. Al final, una entrevista no es más que una conversación entre adultos que buscan colaborar y ¿quién sabe? ¡quizás surja el amor!

Escrito por Cristina MorenoCristina Moreno

Talent Acquisition Global Manager