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Del CV A La Marca Personal

Del CV a la marca personal

El currículum vitae (CV) no se ha extinguido, ni en formato papel, ni en pdf ni virtualmente, no ha variado su uso, pero sí ha cambiado bastante su contenido e incluso su diseño para destacar entre sus iguales.

El aumento del desempleo y su consecuente incremento de la búsqueda de un puesto de trabajo, sumado a la aparición y sofisticación de las nuevas tecnologías y la llegada de los portales de empleo y las redes sociales, ha derivado desde ya hace unos años en una transformación considerable de ese primer documento escrito en papel de varias páginas, encabezado por nuestros datos personales y donde presentábamos nuestra experiencia laboral y académica con todo lujo de detalles.

Por un lado, el aumento de personas aplicando y participado en procesos de selección ha repercutido en el tiempo que dedican los departamentos de recursos humanos en hacer la criba de tantos CVs. Por eso ha surgido la necesidad de sintetizar e ir a lo más concreto e importante de nuestra experiencia laboral y académica, así como añadir esquemáticamente nuestras competencias y habilidades laborales, para asegurarnos ser leídos y destacar entre los demás en los procesos de selección.

El cambio del papel al CV digital, ya sea como documento, infográfico o presentación en una red social como LinkedIn, Xing u otras, nos ha permitido llegar más lejos, incluso a esas empresas que creíamos inalcanzables. En el momento que nos creamos un perfil público en cualquier red profesional estamos generando ya nuestra marca personal pública y accesible para cualquier empresa, que podrá conocernos sin apenas necesidad de pedirnos más información previa a la entrevista.

Llegados a este punto, desde selección, ya no sólo buscamos experiencia, sino que valoramos muchísimo otro tipo de información:

Nuestras aptitudes. Me refiero a las famosas “skills” de LinkedIn. Resulta muy útil saber aquellas herramientas, metodologías, idiomas y otros conocimientos que tenemos.

Las funciones que hemos desempeñado y los proyectos que hemos liderado o en los que hemos formado parte.

Los resultados logrados en cada experiencia y el aprendizaje recibido.

Las motivaciones, actitud y ambición profesional que tenemos para el puesto de trabajo solicitado.

En cualquier caso, el CV siempre tiene que estar enfocado al proceso de selección en el que aplicamos. Por ejemplo, si no tenemos experiencia en Management pero estamos aplicando para una posición de Project Manager, deberemos poner todo nuestro esfuerzo para transmitir nuestro empeño y potencial para esa posición.

El formato dependerá del sector en el que estemos interesados, sin embargo, el currículum deberá corresponder a nuestras necesidades y deseos profesionales y deberá despertar el interés de los reclutadores en él, más que en el resto de currículums pendientes de leer.

Si algo se mantiene intacto y vivo en el CV, es la oportunidad de abrir puertas a nuevos retos y oportunidades. La evolución va ligada a la dinámica del mercado laboral y al rápido avance tecnológico, por lo que deberemos ir readaptando nuestra marca personal al contexto laboral, social y tecnológico de cada época.

Escrito por Kerena IglesiasKerena Iglesias

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